Machu Picchu: vuelve el oso de anteojos
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El oso de anteojos es una de las ocho especies de esa familia que existen en el mundo y la única que vive en Sudamérica. Se creía que estos habían desaparecido de la zona que rodea la ciudadela de Machu Picchu, sin embargo estos están regresando a la misma.
Se calcula que en el área protegida de Machu Picchu que tiene 38.448 hectáreas hay 40 osos. Existen cálculos más optimistas que hablan del doble.
Ahora, los turistas que caminan más de dos días para llegar al Camino del Inca, tienen la posibilidad de verlos. La presencia de los osos andinos en Machu Picchu no representa un peligro para los turistas porque no es una especie agresiva, salvo que actúe en defensa de sus crías o en defensa propia.
Lo que sí advierte es el cuidado que deben tener aquellos que realizan el Camino Inca. No se deben dejar alimentos en el camino porque ello podría acostumbrar a los osos a otro tipo de alimentos y, en peor de los casos, a atacar los campamentos. Nada de ello se ha producido hasta el momento.
La caza es la principal amenaza ya que la misma se practica en los distritos periféricos hacia la Amazonia. Principalmente se realiza por los campesinos cuando los sorprenden dentro de sus chacras.
Dentro del Parque Natural la amenaza a la conservación de los osos son las vibraciones que provoca el tránsito del tren hacia Machu Picchu y, hasta hace algunos años, el sobrevuelo de helicópteros. Sin embargo el parque es también la garantía para su conservación porque ahí está su alimento principal: la achupalla.








